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COMEMOS ESTO TODOS LOS DÍAS Y ES TAN ADICTIVO COMO LA COCAÍNA

En muchos momentos durante el día nos encontramos pensando en una de esas delicias como una barrita de chocolate rellena de caramelo, o ese pedazo de pan crocante y si está calentito, mejor, o en esa torta de chocolate que está en la nevera.  Y cuando empezamos a pensar en esas cosas ricas, la mente no nos deja en paz hasta que tomamos las medidas necesarias para conseguir el pastel o el pan o las galletas.

Si compara este comportamiento con el del alcohólico o el del adicto a la cocaína o al cigarrillo, ¿no les parece que el comportamiento es algo similar?

Les decimos a esas personas que queremos mucho, que fuman o beben o consumen drogas, que tienen que buscar esa fuerza de voluntad para dejar los vicios.

Pero, ¿dónde está la fuerza de voluntad para no comernos ese paquete de galletas o el pan francés recién salido del horno? Empezamos el paquete y hasta que no se termina, no lo dejamos, no importa el tamaño que tenga.ANTOJOS

Hay que preguntarse si dejar estas cosas es tan solo un problema de fuerza de voluntad.

En el caso de los antojos, la fisiología ha demostrado que todo está asociado a unas sustancias que libera el cerebro llamados neurotransmisores. Comidas que son ricas en azúcares y harinas refinadas como la harina de trigo que se usa para hacer el pan, galletas, pasteles y pastas, producen la liberación a nivel cerebral de un neurotransmisor llamado dopamina. La dopamina está asociada a las vías de adicción del cerebro. Cuando comemos este tipo de comidas que liberan grandes cantidades de dopamina, se estimula el centro cerebral del placer, y esto nos hace  sentir muy bien, incluso alegres. Y el cerebro siempre anda en busca de esa sensación de placer que nos empuja a comer comidas ricas en azúcar y en harinas refinadas.Placer y dopamina

Pero hay un problema con esto, el cerebro se adapta muy rápidamente ante estas grandes cantidades de dopamina. Como respuesta, los receptores de dopamina que están en el centro cerebral del placer empiezan a modificarse y no recibir la señal de la dopamina y también se reducen en número. Esto se llama resistencia a la dopamina.Receptores dopamina bloqueados

Esto es parecido al teléfono. Imagínese que lo llaman todo el día. Llega un momento en que solo responde a algunas llamadas o no contesta a ninguna. Esto le pasa a los receptores de dopamina, se apagan o se esconden. Entonces, para poder seguir sintiendo el inmenso placer que le da la torta de chocolate, ya no le alcanza un pedacito, ahora necesita uno grande, o peor aún, varios pedazos grandes durante el día.

Este efecto es idéntico al que se produce con las drogas psicoactivas como la heroína y cocaína.

El estudio de la fisiología cerebral ha demostrado que los azúcares y las harinas refinadas producen adicción de la misma forma que lo hace la cocaína o heroína.

¿Qué podemos hacer para evitar esto? Hay varias opciones para controlar esos antojos de dulces, pasteles y panecillos. Una opción es comer una porción de proteína con todas las comidas, incluso con las meriendas, ya que la proteína mantiene los niveles de glucosa (el azúcar de la sangre), en estado de equilibrio. Otra opción es consumir alimentos ricos en fibra como las verduras, en cada comida, ya que nos mantienen mas llenos.

 

Palabras clave: efecto adictivo del azúcar, adicción y dopamina, azúcar, harina refinada

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